¡El comunicador en la vida cotidiana!
Todos los días en la vida del ser
humano, desde que nos levantamos y abrimos nuestros ojos hasta que nos
acostamos para descansar, nos comunicamos. Ya sea por medio de un gesto, una
palabra, una expresión, una carta lo hacemos. También es sabido que la
naturaleza tiene su manera de comunicarse, por una brisa, un eco, una lluvia.
Estamos envueltos siempre en situaciones y/o circunstancias en las que debemos
esforzarnos en comunicarnos, en decir lo que pensamos y sentimos, aunque muchas
veces no podamos o nos sea imposible. En nuestro caso como costarricenses,
nuestro país no es muy grande en comparación con otros, pero incluso dentro de nuestras
fronteras tenemos diferentes maneras de comunicarnos y de expresarnos. Incluso nuestras
palabras pueden cambiar de significado dependiendo del lugar de donde vengamos.
No es lo mismo hablar con una persona de Guanacaste que le dice panteón al
cementerio y permitir que nos cuente una historia relacionada a algo así, que
hablar con una persona proveniente de Puntarenas o San José. Es bien conocido
que las personas de San José tienen un acento diferente, quizá como un cantadito diferente al de las personas
que venimos por ejemplo de San Carlos o Los Chiles Frontera Norte. ¿y quién nos
dijo que nos expresáramos de esa manera? Algo que me llamó sumamente la
atención fue cuando analicé que costumbre es la suma de todas las conductas aprendidas
en mi hogar o en mi sociedad. Y sí, ¡es totalmente cierto! Por eso puedo
entender, cuando conoces a alguien y te dicen que eres sumamente parecido a
alguno de tus hermanos mayores y/o tus padres, en cómo te mueves, en cómo le
metes picardía o humor a una conversación para que esta suene más interesante. Imitamos
perfectamente a nuestros de niños, y por eso todo se repite con nosotros cuando
crecemos, tanto lo bueno o lo malo, razón por la cual debemos de cosechar lo
bueno y desechar lo malo de esos patrones de comunicación. Tratemos siempre de
escuchar, no oír, más allá de las palabras, seamos empáticos con los demás, ya
que nunca sabemos cuándo vamos a topar con una persona que necesite que la entendamos.
-Pilar Barrientos.
Comentarios
Publicar un comentario