Semana 1: Comunicación Oral y Escrita
Considero que la comunicación comienza
desde el vientre de la madre. Ya que desde que estamos en
él, escuchamos y
percibimos los sonidos, expresiones y sentimientos de nuestra madre y las
personas y/o entorno que la rodean. Cuando ella comienza a hablar con nosotros
y estimularnos con música o masajes, nosotros en nuestra condición de bebés
reaccionamos a esos estímulos, eso quiere decir que desde ese momento nosotros
como seres humanos comenzamos a comunicarnos. Seguidamente del vientre es el hogar.
Cuando compartimos con nuestros padres, abuelos y/o hermanos. Quienes, si no
son ellos y nuestro entorno, los que nos ayudan a expresar nuestras ideas,
sentimientos, pensamientos y emociones por medio de señas, muecas, llanto al
principio y luego vamos aprendiendo palabra por palabra hasta que ya sabemos el
significado de ellas.
Pues sí, la comunicación comienza en nuestros hogares.
Cuando rayábamos las paredes pensando que era un hermoso paisaje, lleno de
flores, árboles, animales y terminaban siendo un montón de rayas y líneas sin
sentido alguno, pero creíamos que estábamos transmitiendo un mensaje, un
sentimiento. Claramente todas las personas somos diferentes, con reacciones diferentes
ante las diversas situaciones y circunstancias de la vida, por lo tanto; no
todos logramos expresarnos de la manera que quisiéramos siempre que queramos y
con quien queramos. Para muchos, el escribir y derramar su corazón en una
carta, yendo palabra por palabra en un diario, en un mensaje es mil veces mejor
que hablando de frente con otra persona o enviando un audio como es muy normal
en la actualidad. Debemos aprender a quitarnos esos temores del que dirán
cuando queremos expresarnos.
-María Pilar Barrientos Méndez.
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